Postales para mamá: Con rosas y flores diversas y un bonito corazon hecho con nuestras manos en la que ponemos cosas por las que queremos a mamá.
Pulseras como regalo: Con material reciclado: las cápsulas del café aplastadas.
Había una vez... una casita de piedra que vivía en el Club de Campo Ferrol. Unos niños llegaron y soplaron y soplaron...como no se caía, entraron. Dentro jugaban, leían, creaban y aprendían. Como les gustaba, se quedaban, y día tras día, la historia se repetía...